Varsovia

Varsovia queda lejos, a más de un mes y mil kilómetros. Por aquel entonces también había sido un viaje largo. Novecientos kilómetros desde Tallin en un tiempo en que no andábamos muy bien con los gurises. A último momento cambiamos de anfitrión. Dos parejas nos habían aceptado pero una corazonada o dos nenitos hicieron que concretáramos con la familia de Robert que al parecer andaba medio atareado y con el cumple de su hijo menor. La idea de participar de un cumpleaños y de compartir con una familia con hijos fue muy tentadora… si ellos nos aceptaban estabamos dispuestos.

Nos recibieron en la vereda, Robert, Timon y Suzanne, sus dos nenes que inmediatamente revolotearon alrededor de estos dos extraños y sus bicicletas. Fue bueno haber tenido un regalito para el cumpleañero aunque pareciera que los lápices en formato palito rústico fueran más codiciados por la hermana mayor.

Esa noche, alrededor de la mesa ratona de la cocina-comedor, la charla se estiró como se estiran esas charlas en la que uno encuentra maravillosamente en sintonía con el otro. Rendida en la tarima-escritorio del living-dormitorio de al lado Aga dormía entre los dos gurises.

La familia tiene todo de original y de bella. Ellos se conocieron en un retiro zen de tres meses en Corea. Quizás el eco que sentimos venga de esa búsqueda espiritual, que toma otros caminos pero con semejanzas y comparte la meta de la trascendencia. Aga es mediadora y Robert traduce libros zen al polaco y da clases de tennis. En los ojos y los cuentos brilla la paz y la satisfacción de aquellos que han sabido lanzarse a descubrir el mundo.  Entre otras, Robert supo venderle algún proyecto a la National Geographic o agarrarse malaria por Nigeria. Así, estos dos padres viajeros han llevado a la familia a tomar sus últimas vacaciones en Rumania, las próximas serán en Indonesia. Ambos muy lindos tienen hoy dos nenes absolutamente comestibles. Dormimos en su cuarto con camas elevadas, cuerdas y pasajes.

A la mañana siguiente salimos de paseo familiar por el barrio. Jugamos con los nenes, entendiéndonos a pura seña y juego. Conocimos más a Aga que venía de una semana muy estresante y le había costado hacer de anfitriona la noche anterior. Amante de la arquitectura nos hizo de guía en su barrio de casas modernas. Al mediodía nos despedimos de Timon y Suzanne que se fueron con la madre a casa de sus abuelos donde pasarían la noche. Llegar a Berlín el 25 implicaba que a la mañana siguiente nosotros tuviéramos que salir rumbo a Oswezim. Almorzamos con Robert y salimos de paseo ciclista. Un parque, la abandonada rivera del río y unas cervezas en Praga, el barrio oriental de Varsovia que según los polacos es donde comienza Asia. Para cerrar el día nos reencontramos con Aga en el festejo de fin de posgrado de una amiga de ellos, kebab, metro, y una última cerveza trasnochadora en el hogar.

Varsovia fue como un sueño, esos que a uno le gustaría cerrar los ojos y poder continuarlos. De alguna manera nos enamoramos de los cuatro, de su hogar, de sus vidas, de sus ojos, sus silencios y sus sonrisas. Pero también sentimos que tuvimos una correspondencia, que ocupamos un lugar especial. La despedida dejó flotando las palabras de “deberían quedarse más”. Sin querer irnos nos fuimos. Nos abrazamos dos o tres veces, como si fuéramos amigos de toda la vida con ojos brillantes de ambos lados y palabras insuficientes…

Algo sucedió en ese hogar de Varsovia al que hoy me encantaría volver. Quién dice que mañana no nos reencontremos con nuestros amigos polacos… será posible?

 

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2 respuestas a Varsovia

  1. victoria Lamas dijo:

    Ahhhh me muero con sus cuentos!!!son siempre tan lindos
    y siempre hacen q me emocione!!! soy una chota!
    bueno sigan bien!!!

  2. Sole dijo:

    EEEEEEEEE…… Qué hace Varsovia entre Francia y España???
    Yo quiero más cuentos (y fotos!!!) de Italiaaaaaaaa!!!!! Roma y Pompeya muy buenas historias, pero…….. Assisi? Firenze? San Giminiano? Quiero anécdotaaaasssss…. quiero fotooooossssss!!!!!!
    Y de paso, les mando enormes besos (supongo que a esta altura ya estarán en Valencia).

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